
Jugoso y aromático
Dicen los buenos catadores que el maracuyá tiene toques de melocotón, albaricoque, fresas, frambuesas y moras, todo ello bien mezclado en un conjunto tremendamente aromático, con más de doscientas sustancias volátiles, y un paladar agridulce, con la punzada fresca del ácido cítrico, y el toque de fruta verde que le confiere el ácido málico. La textura es sedosa antes de masticar, y luego crujiente al encuentro con las pepitas y enseguida se notan las punzantes notas ácidas en los lados de la lengua.
Versátil como el limón
El maracuyá se suele consumir como fruta fresca, en forma de sirope para postres, o como zumo. Al ser ácido como el limón le van bien los siguientes maridajes del limón: aliños de pescado y marisco, sopas, frituras, verduras hervidas, lentejas y tofu, si se usa tal cual; en una marinada también promete con las carnes, especialmente las b lancas; incorporado a cualquier vinagreta aporta la misma acidez pero con un aroma y sabor increíbles